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Consulta ACT: Los DDHH y el estado de derecho en la región, ejes de la primera jornada

 
Por Claudia Florentin
 
“El fundamentalismo avanza globalmente; lo que tenemos que tener claro como organizaciones basadas en la fe-OBFs- es que no somos solo destino de procesos gestados en otro lado, sino generadores de procesos que no son por la vida, sino que están buscando excluir a segmentos de la sociedad, buscando los intereses de una élite, intereses que no están en los paradigmas que tenemos como iglesias”, comenzó diciendo Rudelmar Bueno de Faria en la apertura de la Conferencia Global sobre América Latina y Caribe que organiza ACT Alianza en esta ciudad desde hoy (27/03) al viernes 29.
 
Hay un plan para cambiar el estado de derechos humanos - la humanidad es corta en su memoria, parece que olvidamos porqué los creamos. Hay un proceso realineando fuerzas y en eso están las iglesias. Es una vergüenza que iglesias están calladas ante este proceso que promueve agendas que no son las nuestras. Jesús estaba siempre estuvo en el lado opuesto a las ideas principales de su época.
 
Tenemos problemas para entender los procesos que están sucediendo en la región, los paradigmas que tuvimos no son para siempre y tenemos muchas situaciones ante las que no podemos callar. Tenemos que tener espacios de diálogos y buscar la provocación- pro no contra-para provocar reflexión basada en la fe, diálogos y debates. Sino no avanzaremos y seguiremos siendo útiles a esos procesos. Ya estamos atrasados, hace 10 años teníamos señales pero no empezamos a tiempo, enfatizó.
 
Para ACT este encuentro es importantísimo, dijo. “No puede ser esta consulta una más, debe ser el punto de inflexión para cambiar la ruta de ACT. Tenemos que salir de la burbuja y asociarnos con quienes están promoviendo la dignidad y la inclusión. No podemos estar apoyados en estereotipos viejos, porque entonces los terminamos apoyando; ahora debemos ser críticos y no ser ingenuos al interés de los medios, por ejemplo”.
 
Esmeralda Arosemena, Presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, insistió en que los estados deben garantizar la gobernanza de un país, pero si, por ejemplo, el sistema judicial está permeado y no se desarrolla con los principios básicos habrá corrupción y no se podrá garantizar la gobernanza ni el ejercicio de los ddhh. “Si no tenemos institucionalidad ya sabemos lo que peligran los ddhh. Cuando estos peligran los movimientos sociales son quienes deben defenderlos.  Y los estados responden con hostigamientos y ataques”, dijo.
 
“Se están cerrando los espacios para los movimientos sociales y esto se produce por la misma razón ya que la fuerza que pueden tener para reclamar no les conviene a los estados, por eso debemos reclamar juntos y juntas por la participación. El informe 2018 identificó país por país en avances y retrocesos/desafíos; los estados se comprometen a cumplir y hay que hacer seguimiento. El seguimiento de estos procesos es parte de la tarea de las organizaciones de la sociedad civil”, enfatizó, invitando a las iglesias y ObFs a ser partes activas de esos seguimientos.
 
La situación de Honduras, con el asesinato de Berta Cáceres y otros lideres y defensoras, estuvo en agenda. Reina Rivera de ACT Honduras habló en extenso del sistema extractivista y los riesgos que traen los conflictos por la minería. “Nunca fue un momento tan letal para defender otro modo de vida. Tres países en Centroamérica: Nicaragua, Honduras y Guatemala están entre los países con más problemas de este tipo y Latinoamérica es la región con más muertes de defensores/as”, recordó.
 
Ruptura social, militarización, violencia de género y criminalización, negación del acceso a la justicia, desigualdad social, debilitamiento del estado de derechos son impactos del extractivismo, sin consulta a las comunidades y con graves efectos ambientales, resaltó.
 
No estábamos preparados para una situación tan compleja, dicen desde iglesias evangélicas en Nicaragua. La obispa luterana Victoria Cortez hizo un relato de las vivencias al seno de las comunidades de fe con la polarización que divide al país, sumergido en crisis socio política. “Estamos muy divididos, nuestra iglesia está en los dos lados; logramos no dividir la iglesia con mucho esfuerzo”, dice.
 
Ana Silvia Monzon, de FLACSO/Guatemala, se refirió al estado de derecho en el país. “Los estados no son solo normas, son  relaciones sociales permanentes donde hay relaciones de poder.  El estado son relaciones de poder que ponen a las mujeres en situaciones y roles de desigualdad, por eso hay brechas de género desde la concepción misma del estado, estando ausente la agenda de las mujeres. Estamos ante estados patriarcales que excluyen, son elitistas”, afirmó.
 
Supuestamente el estado se organiza para el bien común pero el bien común requiere ciudadanas y ciudadanos, sujetos y sujetas de derechos. Esto está limitado porque la construcción de ciudadanía está limitada por la educación, la familia con los modelos actuales –familias patriarcales- donde se reproducen las estructuras de poder. A los derechos hay que cuidarlos y defenderlos permanentemente, sobre todo lo sabemos las mujeres”, enfatiza.
 
El Rev. Pilar Cabrera, de la iglesia Luterana en Guatemala, desafió a provocar para generar una realidad que proteja y promueva el bienestar y la dignidad en un estado de derecho. La misión de la iglesia, en Jesús, es desenmascar las estructuras corruptas, con base en la paz, fruto de la justicia, justicia de género, con los pueblos indígenas, con la tierra, etc.
 
Luis Ernesto Pedernera Reyna, del Comité de Derechos del Niño, habló sobre la Convención de Derechos de la Niñez que ya cumple 30 años. “Hoy todavía nos preguntamos ¿cómo protegemos a la niñez sin violar sus derechos? Somos la región más desigual y más violenta del mundo y en ese contexto crecen nuestras infancias. La condición acá oscila en un movimiento pendular entre pobreza y criminalización. Hoy los datos son escandalosos. En Argentina 48% de la niñez está en la pobreza. Son los sujetos preferidos por los gobiernos para cargarles penas por crímenes: baja edad imputabilidad, más penas, etc.  Nos faltan datos lo que impide crear políticas públicas acordes a las necesidades. Otro problema es la violencia. La vida de nuestra niñez es “bio” y no “zoe”, es biológica no plena. Tenemos altas tasas de institucionalización, mientras hablamos de familias como núcleos de sociedad tenemos las más altas tasas de niñez institucionalizadas por pobreza y miseria. La migración y sus fenómenos es otro problema grave de la región con la trata, los abusos, que aparecen con ella”
 
Los derechos humanos no son la carta ganadora, se fundamentan guerras en nombre de ellos; son elementos para tensionar y hacer avanzar nuestra mirada que es pro ser humano.  La lucha por los derechos de la niñez es la lucha de todos los otros sectores, no hay que ser “ombliguista”, para no convertirnos en fundamentalistas de nuestras luchas; debemos avanzar las demás luchas para generar proyectos colectivos. Debemos tener en cuenta a la niñez defensora de derechos, de sus propios derechos, subrayó.
 
Adriana Quinones de ONU Mujeres Guatemala instó a promover narrativas nuevas que relean los textos religiosos, “es algo que tenemos en deuda aun. Queremos crear con las iglesias nuevas culturas de fe para la no violencia”, dijo, y “para eso estamos preparadas para trabajar con las organizaciones que tengan los mismos objetivos”.
 
Cerrando la jornada, la Comunidad de Justicia de Género de ACT, hizo una presentación sobre el estado de la situación de las mujeres en la región, atravesada por múltiples formas de violencias, instando a ACT ALC a tomar acciones concretas para la reflexión y la acción desde la fe, en base a consultas en cada territorio donde se mueven las organizaciones miembros de la plataforma.