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Cuba: Consejo de Iglesias reafirma su compromiso de trabajar por la unidad

 
El 11 de junio 2019, se hizo público la intención de crear, por parte de directivos de iglesias evangélicas cubanas, que no son miembros del Consejo de Iglesias de Cuba-CIC, la Alianza Evangélica de Iglesias Cubanas, los que plantean que: “La razón principal que motivó la creación de dicha Alianza, es que las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas a trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos.” El CIC en carta firmada por el Rev. Antonio Santana Hernandez como Presidente y el Rev. Joel Ortega Dopico, como Secretario Ejecutivo, “reafirma su compromiso de continuar trabajando por la unidad de las iglesias sirviendo al pueblo y a la nación, buscando juntas y juntos los caminos de la paz, la fe y la esperanza, la dignidad de las personas y el cuidado de la Creación…
 
Publicamos la carta completa:
 
El 11 de junio 2019, se hizo público la intención de crear, por parte de directivos de iglesias evangélicas cubanas, que no son miembros del Consejo de Iglesias de Cuba, la Alianza Evangélica de Iglesias Cubanas, los que plantean que: “La razón principal que motivó la creación de dicha Alianza, es que las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas a trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos.”
 
Queremos reiterarle a nuestro pueblo y sus iglesias que el Consejo de Iglesias de Cuba, como lo afirma en su Constitución, trabaja bajo su lema “Unidos para Servir”:
 
“Somos una confraternidad de iglesias, movimientos ecuménicos y otras instituciones cristianas que confiesan al Señor Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador, de acuerdo con las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, y procuran realizar su vocación común, la gloria de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.”
 
“Nuestra Misión es propiciar espacios de encuentro, celebración, reflexión y formación de las iglesias, movimientos ecuménicos y otras instituciones cristianas, como expresión visible de la unidad a la que Dios nos llama en Jesucristo, en el servicio a nuestro pueblo.”
 
“Propiciando el estudio, la consulta y las distintas áreas de servicio en correspondencia con sus propósitos y funciones; la cooperación de los cristianos con el fin de estrechar relaciones fraternales; enriquecer la vida y el testimonio cristianos; desarrollar el sentido de responsabilidad social y alentar la participación en tareas de interés común para la misión evangelizadora de la Iglesia.” 
 
“El Consejo, sin autoridad sobre sus miembros para determinar cuestiones de doctrina, gobierno o culto, pudiera ser una instancia mediadora, siempre y cuando se procure la paz y el bien del Cuerpo de Cristo, en función del mejor testimonio al mundo: la unidad de los creyentes.”
 
Por ello no le compete al Consejo de Iglesias de Cuba, ni pronunciarse sobre cuestiones doctrinales que han sido puestas en la escena pública, ni representar en ello ni en otro asunto, ante el pueblo cubano y sus autoridades, a las iglesias y organizaciones, miembros o no. En Cuba todas las denominaciones gozan de libertad religiosa y son iguales ante la ley, por lo tanto cada iglesia u organización religiosa establece las relaciones que estime con las autoridades, y da testimonio ante ellas y el pueblo cubano según lo entienda desde su comprensión de la Fe.
 
El Consejo de Iglesias, en apego a los valores que proclama y a su Constitución, en su vocación de servicio, ha realizado esfuerzos mediadores desde su fundación. Ciertamente. Y lo ha hecho por decisión soberana de sus miembros desde los órganos de gobierno del mismo, y no ha suplantando en ello ningún derecho de otros.
 
Al contrario, en la mayoría de los casos, de dichos esfuerzos se han beneficiado no sólo las iglesias y organizaciones miembros del mismo, y en algunos, todas las denominaciones religiosas y sus practicantes en la isla. Baste citar la importación y distribución de Biblias, y a inicios de los 90s, su contribución decisiva en el cese de toda forma de discriminación religiosa en Cuba.
 
Dios llama a la unidad en Cristo nuestro Señor para servir y dar testimonio del Evangelio. Desde su fundación hace 78 años, el Consejo de Iglesias ha dado muestras de su fidelidad a ese llamado. Nuestra fidelidad es solo a Jesucristo, nuestro Señor. No hay otro Señor, ni aquí en nuestra amada Patria ni fuera de ella al cual habremos de servir y adorar.
 
El Consejo de Iglesias de Cuba reafirma su compromiso de continuar trabajando por la unidad de las iglesias sirviendo al pueblo y a la nación, buscando juntas y juntos los caminos de la paz, la fe y la esperanza, la dignidad de las personas y el cuidado de la Creación, que nos ayuden a construir y vivir las señales del Reino de Dios de igualdad y amor para todas y todos en medio de nuestra amada Patria.