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Por Lucas P. Lazzaretti y Andrés Roberto Albertsen
 
El comunicado de la Nunciatura Apostólica con el que se anunció la rehabilitación de Ernesto Cardenal en sus funciones ministeriales y por lo tanto su reincorporación plena a la Iglesia Católica no pudo haber llegado en un momento más agónico. La suspensión fue aplicada en 1984 por el Papa Juan Pablo II y por el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y futuro Papa, Joseph Ratzinger. Una suspensión que fue igualmente aplicada a otros propulsores latinoamericanos de la teología de la liberación, como Miguel D’Escoto, Fernando Cardenal y Leonardo Boff y que tuvo su adelanto en la censura y reprimenda que recibió de parte de Juan Pablo II en su visita a Nicaragua en 1983. Enorme el valor simbólico de la imagen de un sacerdote de rodillas viendo cómo se agita el dedo papal frente a su rostro.
 
 
El simbolismo de aquel momento se extiende hasta el presente y amplía los términos de una agonía en la que están en disputa dos posiciones muy difíciles de conciliar. Ernesto Cardenal fue suspendido en sus funciones ministeriales por su compromiso con la teología de la liberación, que creía que el verdadero cristianismo tenía que estar unido con el combate a la pobreza, la opresión política y la desigualdad social. Asociando al cristianismo con teorías marxistas y un compromiso político, la teología de la liberación surgió – ¡y sólo podría haber surgido! – en América Latina en la segunda mitad del siglo XX, cuando diversos países sufrían dictaduras orquestadas por intereses capitalistas e imperialistas. En la Nicaragua de Cardenal, la dictadura de la familia Somoza, con apoyo de Estados Unidos, se mantuvo en el poder por cerca de 40 años, hasta ser confrontada por la Revolución Popular Sandinista, de la que formaba parte Cardenal. Los partidarios de la teología de la liberación percibieron desde el principio algo muy simple: si la pobreza debe ser combatida, entonces los gobiernos que perpetúan y profundizan esta pobreza también deben ser combatidos, razón por la cual es preciso involucrarse e involucrar al pueblo. La victoria de la Revolución Sandinista en 1979, sin embargo, intensifica un problema fundamental. La guerra fría aún estaba vigente y la victoria de una revolución socialista en América Latina significaba una amenaza para los intereses de Estados Unidos.
 
Cuando Juan Pablo II agita su dedo frente al rostro de Cardenal y cuando la suspensión es finalmente aplicada, no sólo se expone a la luz un debate teológico. Al mismo tiempo que suspende algunos sacerdotes, acusándolos de tener una militancia política, la Iglesia Católica asume una clara posición política en aquellos últimos años, momentos de la Unión Soviética.
 
Después de 35 años, la Iglesia Católica determina el fin de la suspensión de Ernesto Cardenal y no faltan pronunciamientos sobre el Comunicado de la Nunciatura Apostólica de Nicaragua. Tanto entre quienes están más directamente involucrados con las cuestiones internas de la Iglesia Católica como entre quienes observan las acciones eclesiásticas con cierta distancia se han visto pronunciamientos a favor o en contra de esta rehabilitación. Como es obvio, los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, los mismos que suelen criticar al Papa Francisco por su posición supuestamente más social y “progresista,” consideran que el fin de esta suspensión es un absurdo. Esos sectores conservadores afirman que el padre nicaragüense nunca realizó un mea culpa ni declaró con vehemencia que se arrepentía de sus participaciones y posiciones políticas pasadas.
 
En suma, Cardenal nunca se disculpó por haber sido uno de los creadores y propagadores de la teología de la liberación, por haberse comprometido políticamente y por haberse acercado al socialismo y al comunismo y, por consiguiente, por haber sido lo que los conservadores consideran como una aberración: un “padre marxista.” Esta crítica propagada por lo que sería una “derecha católica,” formada por miembros del clero y por un determinado sector de los fieles, es al menos coherente con sus propias convicciones. Esta derecha conservadora, como toda “derecha conservadora,” se escuda en una supuesta apoliticidad para garantizar su propia posición política. La coherencia de esta derecha conservadora no sorprende. Era de esperar que reaccionara con dureza en contra de la rehabilitación de Cardenal.
 
Lo que es extraño y preocupante, sin embargo, es la reacción de representantes de ciertas “izquierdas,” sobre todo aquellas vinculadas con la teología de la liberación. Es extraño que no hayan reparado en el contenido del Comunicado de la Nunciatura Apostólica. Preocupante porque esta ausencia de percepción podría demostrar dos cosas: que esta izquierda se ha vuelto ingenua en sus relaciones con la realidad social y política, ignorando su propia posición, -y por lo tanto ignorante de su posición, o que se ha convertido en algo pasteurizado y domesticado, lo que significaría decir que ya no es más izquierda. Las celebraciones, felicitaciones y regocijos en torno a la rehabilitación de Cardenal no parecen percibir dos puntos fundamentales de lo que se expone en el Comunicado de la Nunciatura Apostólica: a) los términos y el contenido del mismo; y b) el momento en que el comunicado se produce.
 
En lo que se refiere al primer punto, hay que comprender lo que pasa en América Latina. En las últimas décadas, América Latina, tras haber dejado atrás la amenaza dictatorial y haber acogido la democracia, alcanzó cierta estabilidad en términos políticos. Esta estabilidad permitió que algunos países transitaran un camino que llevó a la elección de partidos de izquierda. La teología de la liberación tuvo cierta participación en este camino, como lo demuestra el caso brasileño, donde las comunidades eclesiales de base fueron fundamentales para la creación del Partido de los Trabajadores (PT), el cual fue elegido en 2002 y permaneció en el poder hasta el “golpe” legal de 2016. Venezuela, Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador, entre otros, son otros ejemplos de que la izquierda venía ganando espacio, aunque muchas veces las realizaciones concretas de los gobiernos electos no representaron completamente un ideario de carácter social. Este “giro a la izquierda,” como lo definieron algunos expertos, perdió fuerza cuando comenzó a ser sustituida por un retorno de ideales conservadores y por la vuelta al poder de intereses neoliberales. En el caso específico de Nicaragua, el país de Cardenal, aunque no se produjo un retorno de la derecha, el régimen de Daniel Ortega se distanció en mucho de los ideales sociales propagados por la teología de la liberación y se encuentra en la posición decadente de todos los regímenes de este tipo: lucha para mantenerse en el poder a toda costa. En este nuevo escenario político y social, la teología de la liberación perdió espacio y tiene que enfrentarse a un adversario muy diferente al del que tenía enfrente en las décadas de 1960 y 1970. De cierta manera, el debilitamiento de la influencia de la izquierda en el juego político latinoamericano significó también el debilitamiento de la influencia de la teología de la liberación.
 
Conforme a este nuevo contexto, la teología de la liberación ya no es la amenaza de las décadas anteriores y el pasado de Cardenal se presenta como algo de valor histórico que, desgraciadamente, ya no puede actualizarse políticamente en el momento actual. Poner fin a su suspensión ahora puede ser visto como conveniente, pues se concede como una “benevolencia” totalmente inocua.
 
El segundo punto, sin embargo, es aún más emblemático. Los términos elegidos por la Nunciatura Apostólica en su comunicado siguen el patrón de todo discurso jurídico. Los dos párrafos que lo componen el Comunicado de la Nunciatura Apostólica son sucintos y están llenos de significado. El primer párrafo pone en claro la cuestión jerárquica: y aclara que, aunque hubo una petición por parte del propio Cardenal, fue el Papa Francisco quien “ha concedido con benevolencia la absolución de todas las censuras canónicas impuestas” al padre nicaragüense.
 
El segundo párrafo trata de fundamentar la decisión tomada. Primero, se deja en claro que la suspensión en el ejercicio del ministerio ocurrió debido a “la militancia política” de Cardenal. El hecho de que el Comunicado no explicite cuál es la especificidad de tal “militancia política” demuestra el juego de sombras operado por la decisión. Al operar en el ámbito de la generalidad, el Comunicado produce una falsa disociación entre la idea de “militancia política” y la práctica de la propia Iglesia Católica. Lo que allí se expresa es que la Iglesia Católica no tendría ninguna forma de militancia política, cuando en verdad lo que está implícito es que ciertas militancias políticas no son aceptadas, mientras que otras son perfectamente coherentes con la doctrina católica. Y esto viene de un Papa que continuamente se pronuncia en el límite entre lo político y lo eclesiástico.
 
El punto crucial, sin embargo, es lo que sigue: si Cardenal fue suspendido por su “militancia política,” entonces la razón por la que se pone fin a la suspensión sólo puede ser el cese en esa militancia. Y esto es precisamente lo que afirma el Comunicado en su última frase, cuando fundamenta que el levantamiento de la suspensión ocurre porque Cardenal supuestamente habría “abandonado desde muchos años todo compromiso político.” Una vez más, lo que está implícito aquí es que Cardenal supuestamente habría abandonado todo “compromiso político” contrario a la doctrina y a la ideología católica.
 
La pregunta que debería hacerse sobre las razones de tal fundamentación es muy simple: ¿se corresponden con a la realidad concreta? O en otras palabras: ¿Cardenal efectivamente abandonó todo compromiso político en el sentido de haber dado la espalda al ideal de la teología de la liberación? La respuesta no podría ser más directa: ¡no!
 
Es un hecho que Cardenal ha criticado a Daniel Ortega y al régimen que encabeza hoy, tan alejado de los ideales de la revolución sandinista. Pero esto no significa que haya abandonado su compromiso político. Significa, por el contrario, que ha mantenido su compromiso, pues la teología de la liberación no predicaba la sustitución de dictaduras de derecha por el establecimiento de dictaduras de izquierda, sino que pregonaba la sustitución de las dictaduras por una auténtica democracia. Los sectores más conservadores de la Iglesia Católica percibieron con razón que Cardenal nunca abandonó sus convicciones políticas y sus ideales sociales, y por ello han criticado el levantamiento de la suspensión.
 
Pero entonces, ¿qué significa fundamentar el término de la suspensión con tal argumento? Muy puntualmente: significa realizar contra Ernesto Cardenal una violencia simbólica. Significa realizar contra la teología de la liberación una violencia simbólica. Significa realizar contra todos los movimientos sociales una violencia simbólica. Al afirmar que Cardenal puede ser “readmitido al ejercicio del ministerio presbiteral” bajo estos términos, lo que hace el Comunicado es invalidar y aniquilar tanto la historia de militancia política del padre nicaragüense como la vigencia de sus ideales. Lo que viene como una absolución es, en verdad, la más profunda violencia que podría realizarse contra Cardenal. No se trata sólo de absolverlo ignorando su propia posición, sino que se trata de subsumirlo completamente en las determinaciones de la propia Iglesia Católica, aniquilando así el pasado de Cardenal y todo lo que su militancia representa.
 
Si las izquierdas -vinculadas o no con la teología de la liberación y la Iglesia Católica- celebran el Comunicado de la Nunciatura Apostólica sin percibir este punto crucial, entonces han perdido todo lo que les ha sido legado por los sacrificios y esfuerzos de la teología de la liberación. Si por ingenuidad o por una distorsionada decisión pragmática, las izquierdas no perciben las consecuencias de lo que se expresa en el comunicado de la Nunciatura Apostólica, entonces están reforzando una violencia simbólica que también se comete en contra de ellas mismas. Si son incapaces de comprender la realidad política en que se encuentran y de mirar con sospechas a un documento jurídico-político como es el Comunicado de la Nunciatura Apostólica en Nicaragua, las izquierdas parecen haber perdido toda razón de existir.
 
Y aunque se pueda argumentar que el Papa Francisco y sus acólitos habrían optado por estos términos justamente porque necesitaban encontrar una justificación que no despertara la reacción encolerizada de los sectores conservadores ni ofendiera la memoria del hoy Santo Juan Pablo II, esto no tiene ningún valor cuando se consideran los efectos y las consecuencias del Comunicado. Los sectores conservadores se manifestaron exactamente como se esperaba y, al final, el resultado es el de una profunda violencia simbólica. Además, de nada vale conjeturar fantasiosamente cuando algo se está manifestando de manera tan concreta. Ernesto Cardenal, un importante militante político de 94 años, ha sido violentado con la connivencia de las izquierdas que él ayudó a crear. Y esta violencia no podría haber venido en un momento más crítico.
 
Foto 1: Vatican News
Foto 2: La Prensa

 
Por Claudia Florentin
 
La Asociación Mundial de Comunicación Cristiana (WACC) está lanzando una nueva iniciativa de comunicación en la frontera de Venezuela y Colombia para mejorar el acceso a la información y el diálogo intercultural para los migrantes y sus comunidades de acogida. 
 
La iniciativa, “Entre Parceros y Panas: Red de periodistas ciudadanos y ciudadanas venezolanos/as y colombianos/as que promueven el diálogo intercultural”, establecerá una red de periodistas en ambos lados de la frontera entre Colombia y Venezuela, así como en Bogotá, uno De los principales destinos para migrantes. Las actividades del proyecto comenzarán en febrero de 2019.
 
WACC, una organización internacional que promueve la comunicación como un derecho humano, esencial para la dignidad de las personas y la comunidad, trabajará con dos de sus miembros y socios de larga data en Colombia: Grupo COMUNICARTE y Fundación Comunicación Positiva. El Grupo COMUNICARTE es una organización de la sociedad civil cuyo trabajo emplea estrategias de comunicación para fortalecer el tejidosocial de las comunidades en todo el país, y Fundación Comunicación Positiva, es una organización dirigida por ciudadanos y ciudadanas que busca promover los derechos de comunicación de las comunidades que no tienen acceso a los sistemas tradicionales. medios de comunicación.
 
Aproximadamente 1,032,000 migrantes venezolanos/as residen en Colombia, la mayoría (90%) de los cuales llegaron al país en los últimos dos años, según El País. Según el informe de 2018 del Banco Mundial, esa cifra puede aumentar a 4,000,000 de personas para el 2021 si la situación económica y política en Venezuela continúa deteriorándose. Este flujo de migración presenta varios desafíos desde una perspectiva de comunicación e información, como el acceso limitado a información relevante, información errónea rampante, acceso limitado a plataformas de comunicación y la existencia de estereotipos negativos que contribuyen a una cultura de desconfianza y, en algunos casos, discriminación contra los migrantes.
 
Los y las periodistas que recibirán capacitación y acompañamiento especializado, incluirán reporteros de 20 estaciones de radio comunitarias o universitarias: seis en el lado venezolano de la frontera, seis en el lado colombiano y ocho en Bogotá.
 
El contenido se difundirá estratégicamente a través de estaciones de radio comunitarias y universitarias, así como a través de plataformas digitales y eventos públicos a nivel comunitario. El uso combinado de varias plataformas de comunicación permitirá a la red llegar a la mayor cantidad posible de migrantes y comunidades anfitrionas en las áreas geográficas de implementación.
 
La audiencia potencial de contenido producido por la red, que no toma en cuenta los canales en línea, es de 8.5 millones de personas en Bogotá y 2.5 millones de personas en las regiones fronterizas. Gracias a una asociación con el Instituto Radiofónico Fe y Alegría, una red de transmisión jesuita, el proyecto espera alcanzar una audiencia potencial adicional de 4 millones en Venezuela.
 
Esta iniciativa cuenta con el apoyo generoso de la Iglesia Evangélica Luterana en América (ELCA) miembro de la Alianza ACT.
 
Más allá de un mayor acceso a la información por parte de las comunidades de migrantes y de acogida, este nuevo proyecto contribuirá al desarrollo de una narrativa alternativa de la migración, basada en los derechos humanos y el diálogo intercultural, para facilitar la integración de los y las migrantes y promover la coexistencia pacífica con las comunidades de acogida.
 
Para obtener más información o para brindar su apoyo a esta iniciativa, comuníquese con Lorenzo Vargas a Este endereço de email está sendo protegido de spambots. Você precisa do JavaScript ativado para vê-lo.
 
 
Las palabras pana y parcero/a son palabras de argot ampliamente utilizadas en Venezuela y Colombia, respectivamente, para referirse a amigos cercanos. Por lo tanto, la traducción más cercana del nombre del proyecto en inglés sería “Entre amigos cercanos: Red de periodistas ciudadanos venezolanos y colombianos que promueven el diálogo intercultural”.

 
Por Claudia Florentin
 
Unas 40 personas representantes de la Iglesia Presbiteriana (EUA) y de la Iglesia Presbiteriana de Colombia, que hacen parte de la Red de Misión de Colombia, se reunieron en Bogotá los días 1 y 2 de febrero de 2019. Escuchando los testimonios del incremento de la violencia en Colombia y la situación que se vive en Venezuela emitieron un llamado al diálogo y a no usar las armas para solucionar conflictos.
 
Aquí la carta completa:
 
“Bienaventuradas las personas que hacen la paz porque ellas serán llamadas hijos e hijas de Dios” Mat. 5:3
 
Las personas representantes de la Iglesia Presbiteriana (EUA) y de la Iglesia Presbiteriana de Colombia, que hacen parte de la Red de Misión de Colombia reunidas en Bogotá los días 1 y 2 de febrero de 2019, escuchamos los testimonios del incremento de la violencia en Colombia y la situación que se vive en Venezuela. Ante esta realidad, oramos por la paz de Colombia y por una salida pacífica a la situación que se vive Venezuela.
 
Escuchando los pedidos de las iglesias hermanas de ambos países, rechazamos todo intento de solucionar por la vía armada o intervención militar externa los conflictos que viven ambos países. Oramos a Dios y pedimos a nuestros gobiernos que solucionen estos conflictos por medio del diálogo y la vía diplomática.
 
Nos mantendremos en oración, en solidaridad, prestos a incidir ante nuestros gobiernos y llamamos a todas nuestras iglesias para anunciar el evangelio de paz y reconciliación que nos anunció Jesús.
 
Bogotá 02 de febrero de 2019
Red de Misión de la Iglesia Presbiteriana (EUA) y la Iglesia Presbiteriana de Colombia

 
Por Claudia Florentin
 
El Consejo Latinoamericano de Iglesias-CLAI, hizo pública una carta enviada a Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, y a Tabaré Vázquez, Presidente de la República Oriental del Uruguay, donde manifiestan apoyo a la iniciativa de diálogo a realizarse en Montevideo, sobre la situación de la República Bolivariana de Venezuela y a la medida de no intervencionismo. El apoyo del CLAI fue celebrado por el Gobierno de Uruguay que lo ha publicado en su web oficial.
 
“Celebramos con expectativa la Conferencia Internacional promovida y auspiciada por los gobiernos de las repúblicas de México y Oriental del Uruguay que se celebrará en la ciudad de Montevideo el próximo 7 de febrero -al que ya han adherido otros países- con la intención de sentar las bases para establecer un mecanismo de diálogo que con la inclusión y participación plena de todos los actores venezolanos, coadyuve a devolver la paz, la estabilidad y el desarrollo en el país suramericano y
caribeño”, afirman.
 
Acompañamos la decisión de no intervención adoptada por vuestros países, acción que decididamente contribuye al respeto entre los países y a la construcción de la paz con justicia en el mundo. A la vez nos hacemos disponibles para lo que podamos ser útiles en el proceso de diálogo y pedimos a Dios que guíe las acciones de vuestros gobiernos y les dé fortaleza y discernimiento para la toma de decisiones.
 
La misiva está firmada por el presidente del Consejo, Jorge Zijlstra Arduin, y el secretario de la junta directiva de este organismo, David Cela Heffel, y remitida este domingo 3 desde San Juan de Puerto Rico.
 
Aquí puede bajarse la carta completa en PDF.
 
Foto: REUTERS / Manaure Quintero

 
Por Mónica Santos / Comunicación / CV2019
 
En la semana donde se oficializó la retirada brasileña del Pacto Mundial Migratorio  (ONU), la CESEEP (Centro Ecuménico de Servicios para la Evangelización y Educación Popular) comenzó la Escuela de Verano 32 , provocando una reflexión sobre situación de los y las migrantes en el mundo.
 
Con el tema “Por una ciudad acogedora: Somos todos Migrantes”, la iniciativa comenzó el miércoles 9, y se realizará hasta el día 17 de enero, en las dependencias de la PUC (Pontificia Universidad Católica) de São Paulo.
 
"El tema de este año viene de encuentro con las necesidades de perfeccionar y crear medidas para remediar las dificultades y precariedades enfrentadas por este pueblo, que crecen cada día, y lidiar con con este acontecimiento de forma acogedora “. Es importante un trabajo de concientización e incentivo junto a las comunidades para que el migrante sea reconocido y respetado como un ciudadano, teniendo una vida más digna".
 
La Escuela de Verano 2019 reúne a cerca de 300 personas de diversos países del mundo, y el programa incluye conferencias a cargo de especialistas, así como diversos talleres, siguiendo los siguientes pilares: Arte, ecumenismo, educación popular y esfuerzo .
 
"A pesar de la triste noticia de la salida del Pacto de Migración, el primer día de curso fue positivo: “Creo que podemos reunir a personas que demuestran un fuerte interés en hacer una diferencia, y vinieron para herramientas y contenidos para tomar acción en sus comunidades, cambiando esta realidad en torno a los migrantes".
 
El presidente del CESEEP, el padre Benedicto Ferraro, explicó que en el contexto mundial, las leyes de inmigración son cada vez más rígidas y selectivas. Brasil, sin embargo, tuvo un pequeño avance, con la Ley de Migración 13.445 / 2017, que trajo una mirada diferenciada a los derechos humanos de los inmigrantes y un nuevo ordenamiento jurídico, aunque con restricciones prácticas y de acceso a su contenido avanzado y prometedor.
 
"La participación en el Pacto Mundial de migración sería un paso importante hacia la inclusión de proceso de los inmigrantes. Ellos necesitan apoyos como éste, al final sufren con los aspectos socioeconómicos que dificultan su supervivencia".
 
El Pacto se creó en 2018, estableciendo parámetros para que los países acojan a inmigrantes dentro de un proceso seguro, ordenado y regular. Cerca de 120 países se adhirieron a la medida.

 
Por ALC Notícias com IERPcomunica
 
A través de un documento, más de dos mil representantes de organizaciones nacionales e internacionales, se pronunciaron en contra del proyecto del gobierno argentino de bajar la edad de imputabilidad a los 15 años. Consideran que la medida es ineficaz y de aplicarse, sólo empeoraría la violencia y estigmatizaría aún más a los niños y las niñas adolescentes, especialmente a los más pobres. La declaración es acompañada por la Fundación Hora de Obrar a través de la firma de su Director Nicolás Rosenthal y por la Iglesia Evangélica del Río de la Plata por parte de los pastores Bernardo Spretz y Leonardo Schindler, Vicepresidente en ejercicio de la presidencia y Pastor Presidente electo, respectivamente.
 
Las organizaciones, organismos, espacios sindicales, académicos, de investigación, políticosociales, organizaciones regligiosas y personas nucleadas en una mesa de articulación que viene trabajando desde hace más de dos años en la temática, se pronunciaron este 10 de enero a través de la ampliación de un documento de 2017 titulado “En contra de la criminalización de lxs pibxs y la baja de la edad de punibilidad”,  con el que se pronunciaron en contra de la criminalización de los niños, niñas y adolescentes y el nuevo intento de “bajar la edad de imputabilidad” , anunciado por el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. En el texto citado, advierten a la sociedad, ya que consideran que la propuesta “es ineficaz” y a la vez anticipan que sólo “empeorará y reforzará la violencia que pretende resolver”, lo que según su análisis, “estigmatizará a los niños, niñas y adolescentes, especialmente a los más pobres, reforzando su vulnerabilidad a la persecución policial y profundizará la política de abandono de las políticas sociales, educativas, de salud y de desarrollo social por parte del Estado”.
 
Por otro lado, señalaron que si bien la propuesta afecta al conjunto de la población de niños, niñas y adolescentes, “se enfoca en la criminalización de aquellos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad social” y que actualmente en la Argentina, “el sistema penal juvenil actúa judicializando la pobreza sin aportar estrategias y recursos concretos para que los niños, niñas y adolescentes tengan sus derechos garantizados”. En el documento, denunciaron que no hay una decisión política de mejorar la situación de los más jóvenes sino “usar este tema como anzuelo ante las próximas elecciones y que este debate, en el que se expresa que bajando la edad de la punibilidad se logrará mayor seguridad, e instalado mediáticamente por parte del oficialismo, se nutre de premisas y diagnósticos falsos”, puntualizaron.
 
"Por otra parte, exigieron al Estado “aumentar los recursos y presupuestos de las políticas de protección de derechos de la infancia…, que se desbaraten, investiguen y sancionen a las redes delictivas y particularmente la responsabilidad que les cabe a funcionarios estatales y de las fuerzas de seguridad que se valen de niños para sus fines…, que se dé instrucciones precisas a las fuerzas de seguridad y de custodia, prohibiendo el uso de armas de fuego contra los niños, niñas y adolescentes, como lo prevén las normas internacionales de derechos humanos”. Finalmente, reafirmaron que un país que condena a sus niños a las mínimas posibilidades de desarrollo es un país que se condena a sí mismo, indicando que “sin un proyecto específico para la infancia es en sentido estricto, un país sin proyecto”, recalcando que “la baja de edad de punibilidad no es la solución".
 
Entre los referentes, cuyas primeras mil firmas fueron suscritas hace dos años, figuran Adolfo Pérez Esquivel, Servicio Paz y Justicia – SERPAJ-, Nora Cortiñas, Taty Almeyda, Vera Jarach, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Lita Boitano, Osvaldo Bayer – Historiador, Escritor, Periodista Defensor de los Derechos Humanos, Dr. Norberto Liwski – Defensa de los Niños Internacional –DNI- Sección Argentina, Padre Pepe di Paola, Coordinación Nacional de la Pastoral de Drogadependencia y Adicciones de la Conferencia Episcopal Argentina, Profesor Alejandro Cussianovich Instituto de Formación de Educadores de Jóvenes, Adolescentes y Niños trabajadores de América Latina,y el pastor de la IERP Arturo Blatezky.
 
El Documento completo puede bajarse aquí.