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El Consejo de Iglesias de Sudán del Sur ha animado a todas las partes en el conflicto a firmar el “Propuesta de Acuerdo de compromiso para la resolución del conflicto en Sudán del Sur”.
 
El acuerdo propuesto fue presentado por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) e insta a que se ponga fin al actual conflicto en el país.
 
En una declaración emitida el 8 de agosto, los líderes cristianos que representan a varias iglesias miembros del Consejo de Iglesias de Sudán del Sur (SSCC) y del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) impulsaban a la adopción de medidas más enérgicas en el país, tras su reunión celebrada durante la última semana del mes de julio en Juba.
 
“Hemos pedido repetidamente que se ponga fin a la lucha de forma inmediata e incondicional. La guerra debe cesar de inmediato. No existe justificación moral alguna para esta guerra sin sentido. Es inaceptable que los sudaneses sigan matándose entre ellos mientras los líderes siguen discutiendo por el poder, las posiciones y los porcentajes”, afirmaban los líderes religiosos sudaneses en su declaración.
 
“Pedimos un alto el fuego inmediato y solicitamos a IGAD PLUS que establezca los mecanismos necesarios para la proteger y mantener la cesación del fuego. Ello otorgará a las partes en el conflicto un entorno propicio para negociar con franqueza, confianza y sinceridad”, añadía la declaración.
 
“Por lo tanto instamos a todas las partes a firmar el Acuerdo y a respetarlo mediante el cumplimiento del alto el fuego”, dijeron los líderes religiosos.
 
El Secretario General del CMI, el Rev. Dr. Olav Tveit ha manifestado su pleno apoyo a la declaración del SSCC. “La demanda del SSCC debe atenderse de inmediato, pues habla en nombre de toda la nación, que está sumida en una grave crisis. Dios ama a cada ciudadano. Es hora de que se detenga esta matanza sin sentido”, dijo.
 
Desde 1970 el CMI ha colaborado con sus iglesias miembros de Sudán y de Sudán del Sur, y con la Conferencia de Iglesias de Toda el África (AACC) para apoyar iniciativas de paz. La 10ª Asamblea del CMI celebrada en Busan, en la República de Corea, en 2013, estableció Sudán del Sur como uno de los países prioritarios en África para el CMI, con vistas a apoyar la labor de consolidación nacional.

 
SUIZA-(CMI) Los líderes de iglesias y organizaciones ecuménicas han expresado su respeto y aprecio por la beatificación del Arzobispo Óscar Romero el domingo, 24 de mayo. En la Iglesia Católica Romana, la beatificación es un paso significativo en el proceso que lleva a la canonización. Romero fue asesinado mientras oficiaba una misa en San Salvador el 24 de marzo de 1980. Hacía tres años que era arzobispo de la capital de El Salvador.
 
El Cardenal Angelo Amato, prefecto católico romano de la Congregación para las Causas de los Santos, ha sido ampliamente citado por haber dicho que “Romero, desde el cielo, quiere que todos los salvadoreños sigan el camino de la paz y la justicia”.
 
La beatificación de Romero animó al Pastor Ángel Peiró, de la Iglesia de los Discípulos de Cristo en Argentina, a compartir sus recuerdos de la participación ecuménica en el funeral de Romero en la catedral de San Salvador.
 
Peiró asistió a la ceremonia el 30 de marzo de 1980 junto al Rev. Charles Harper, miembro del personal del CMI, y el Padre Gustavo Gutiérrez, destacado teólogo de la liberación latinoamericano. Peiró era el encargado de la lectura del Evangelio en la ceremonia.
 
“El espíritu de la ceremonia fue ecuménico, como ecuménico era el clima de trabajo entre quienes hacíamos tareas de promoción social y comunitaria en Centroamérica en esos años”, recordó Peiró.
 
“Justo en el momento en que yo estaba leyendo el Evangelio, francotiradores apostados en los edificios alrededor de la plaza abrieron fuego contra el público. Tiraban hacia la gente que empezó a correr desesperada para guarecerse. Más tarde supimos que murieron 35 personas ese día. Y hubo muchísimos heridos”, añadió.
 
En una carta enviada a S. E. el Cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, expresó la alegría que sienten los cristianos de muchas tradiciones a raíz de la beatificación de Monseñor Óscar Romero.
 
“Romero ha sido un mártir de la justicia y la paz”, escribió Tveit. “En medio de la violencia en El Salvador, fue una imagen de Cristo, el Buen Pastor, como recordó Su Santidad el Papa Francisco en su carta con motivo de la beatificación”.
 
El Secretario General del CMI también destacó que Romero, “a través de su ministerio, cuidó y amó especialmente a los más pobres y a las víctimas de la violencia en su país”. Tveit sugirió que el servicio sin miedo de Romero hasta el punto de morir es “un ejemplo y una fuente de inspiración no solo para El Salvador y la Iglesia de este país, sino para todos los cristianos en el mundo entero”.
 
En su carta al responsable vaticano, el Secretario General del CMI declaró que espera que “la beatificación contribuya a sanar las heridas del pasado también a nivel ecuménico. El testimonio de Romero alienta en gran medida la labor del movimiento ecuménico en aras de la justicia, la paz y la reconciliación”.
 
Considerado profeta y mártir en América Latina, Romero dejó un importante legado de compromiso social ecuménico en la región. Su beatificación también fue celebrada por el expresidente del CMI, Obispo Federico Pagura de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina.
 
En una carta enviada el 24 de mayo al actual obispo católico romano de El Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas, Pagura dio gracias por “la visión y fortaleza del Papa Francisco [y sus] gestos visibles y significativos que renuevan nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor en la nueva generación que se levanta y crece en estos tiempos decisivos y desafiantes”.
 
“Oramos firmemente para que en este nuevo despertar americano y caribeño, él haga realidad la palabra que como testamento el Obispo Romero sembró y seguirá sembrando en este nuevo Pentecostés ecuménico que sopla entre nosotros”, concluyó Pagura.

 
La comunidad bautista en Burundi ha expresado preocupación sobre el estado de malestar en ese país de África Oriental.
 
“Les pedimos que sigan orando por nosotros porque algunos han dejado sus puestos de trabajo, casas e iglesias,” dijo Juvenal Nzosaba,  Secretario general de la Unión de Iglesias Bautistas en Burundi. “Muchas personas no tienen alimentos. Es un gran problema”.
 
Los disturbios comenzaron a finales de abril después que el Presidente de Burundi  Pierre Nkurunziza anunció que se postularía para un tercer mandato en las elecciones previstas originalmente para el 26 de junio. El anuncio provocó las protestas de los que se oponen a que Nkurunziza busque un tercer mandato, produciéndose manifestaciones generalizadas en la capital, Bujumbura.
 
Nzosaba expresó a la Alianza Bautista Mundial  (BWA) que ya han muerto más de 20 personas, hay más de 100 heridos y unos 600 han sido arrestados, entre los cuales había niños y jóvenes que participan en las protestas. Más de 100.000 personas han huido del país, mientras que miles más están siendo desplazadas.
 
Nzosaba afirmó que la Corte Suprema del país declaró legitimidad de Nkurunziza para postularse para un tercer mandato, pero grupos de opositores  dicen que las acciones del Presidente ponen en peligro un acuerdo de paz que ha mantenido las tensiones étnicas en jaque desde que terminó la Guerra Civil burundesa en 2005. Los opositores afirman que a Nkurunziza no le está permitido constitucionalmente  buscar un tercer mandato como presidente.
 
Un intento de golpe de estado fallido se produjo el 13 de mayo mientras el presidente estaba en Kenia, en las reuniones para resolver los problemas de su país.
 
“El gobierno, las organizaciones no gubernamentales y otros están pidiendo a los burundeses estar calmos y  buscar la paz para que puedan llegar al día de las elecciones sin obstáculos”, dijo Nzosaba.
 
Burundi cuenta con unos 50.000 miembros Bautistas en aproximadamente 300 iglesias afiliadas con dos organizaciones miembro BWA.

 
Sociedad Bíblica Argentina cumple 190 años de tarea en el país y comienza a celebrarlo con un acto que se realizará el jueves 23 de abril en el Congreso de la Nación.
 
La Sociedad Bíblica Argentina, de acuerdo a como ella misma define, es una entidad misionera con una historia cercana a los 200 años de trabajo en nuestro país. Como asociación sin fines de lucro,fue fundada por las iglesias para servir a las iglesias en su misión evangelizadora.
 
“Nuestra ambición es que toda la gente, en todo lugar, se encuentre con Dios y su Hijo Jesucristo a través de la Biblia, en el idioma en el que piensa y siente, en formatos que favorezcan el entendimiento, y sin que el dinero sea un impedimento”.
 
A través de estos años la SBA se ha esforzado para que la Biblia llegara a cada habitante en el idioma que pueda entender, traduciendo la Biblia completa o parte de ella a las lenguas Wichí, Toba Qom, Chorote, Mocoví, Pilagá, Quichua Santiagueño y Toba del Oeste. En muchos de estos casos, el idioma fue puesto por escrito por primera vez en su historia.
 
La Sociedad Bíblica Argentina es miembro pleno de las Sociedades Bíblicas Unidas, una fraternidad mundial de 146 Sociedades Bíblicas nacionales que sirven en más de 220 países.

 
Una delegación integrada por unos 80 representantes de  iglesias, organizaciones y comunidades que conforman la Coordinadora Ecuménica y Social por la Defensa de la Vida, a nombre de 7 municipios y 19 comunidades de los departamentos de Zacapa y Chiquimula exigieron en el Congreso de la República de Guatemala, se declare área protectora de manantiales a la Montaña de las Granadillas en el Macizo Montañoso del Meredón, única fuente de recarga hídrica que surte de agua a unos 375mil habitantes del lugar, en la zona más árida del país, que ven amenazada su vida por la inmoderada tala de árboles y la implementación de hidroeléctricas en los ríos que les abastecen del vital líquido.
 
La Coordinadora Ecuménica denunció  que el Instituto Nacional de Bosques (INAB), lejos de proteger la zona montañosa, está autorizando nuevas licencias de explotación maderera y los responsabilizó de la conflictividad social generada en Zacapa y Chiquimula por este tema.  Asimismo, solicitaron al Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) le dé importancia a este caso, del cual conocen desde el 2010, cuando  se les presentó un estudio técnico-científico que sustenta la Iniciativa de Ley “Montaña Las Granadillas Reserva protectora de Manantiales”. Sobre todo pidieron que se garantice el cuidado de sus fuentes de agua, que significa la vida de las generaciones venideras.
 
Mercedes Barrios del Centro de Estudios Conservacionistas de la Universidad de San Carlos de Guatemala, dijo que la importancia de la zona montañosa radica en que en ella se registran 4 de los 9 ecosistemas  del país, así como 105 especies de plantas, 63 de animales mamíferos, 84 de aves y 63 de anfibios-reptiles, muchas de los cuales están en peligro de extinción, o son únicas del lugar; además de proveer el vital líquido a cerca de 400mil habitantes, que en términos de pobreza alcanzan niveles de hasta el 92 por ciento.
 
Los diputados Walter Félix y Carlos Mejía de la Bancada de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca ofrecieron darle seguimiento al tema y solicitaron al CONAP que presente un plan de seguimiento que agilice el proceso para declarar el área referida como zona protegida, el cual deberá ser presentado el 25 de marzo próximo.
 
El punto de encuentro para los líderes comunitarios de La Unión, Gualán, Zacapa, Olopa, Jocotán, Camotán y Chiquimula que se movilizaron desde su región hacia la ciudad de Guatemala fue el Concejo Ecuménico, en donde oraron y expresaron su preocupación por los resultados de esta gestión, pidiendo que se detenga la deforestación del lugar, por el peligro que corren de secarse sus fuentes de agua.  “El agua es vida, de esa montaña nacen 63 ríos que nos alimentan. Oramos para que esta iniciativa sea aprobada y sea protegida la montaña” manifestó uno de ellos.
 
En el Congreso de la República, líderes solicitan a las autoridades correspondientes se declare area protegida la Montaña de Las Granadillas, única fuente de agua para unos 375mil pobladores de la región.
 
Por: Mayra Rodriguez

 
Los intentos de construir la integración regional entre los países de América del Sur hoy nos ofrecen imágenes contradictorias. Pero ya nada nos llama la atención de este acecho constante  del imperialismo frente a cada paso hacia delante de la integración de los pueblos latinoamericanos.
 
No obstante es muy cierto que los factores económicos, sociales y culturales se producen en trayectorias quebradas con retrocesos y vueltas a empezar. La contemplación histórica nos demuestra que el eslabonamiento de las conquistas políticas es mucho más efectivo de lo que aparece por lo menos cuando la voluntad es de rigor.
 
Pero cuando una nación o un conjunto de naciones pierden el paso histórico se produce su íntima decadencia, algo más grave que las propias crisis. Ante esta amenaza, la opinión social se inquieta y desorienta, se detiene en busca de un contenido político, de una calidad humana capaz de servir auténticamente a los desafíos de la nación o a la comunidad de naciones.
 
A esta ansiedad ha venido contestando una carencia, camuflada en una especie de silencio púdico, de algunos dirigentes en esa vuelta atrás por los senderos de la unidad, sin condenar al verdadero enemigo de la región. Los accidentes diplomáticos de los últimos tiempos ilustran esta diversidad de circunstancias, Bolivia, Chile, Perú Chile, entablaron una diatriba verbal de comunicados, acusaciones, espionaje etc., Esta oleada de fervor imperial frente a Venezuela tampoco es casualidad.
 
Recordemos que los dos principales bloques sudamericanos son la Comunidad Andina de Naciones (CAN) (1) y el Mercosur (2) La primera integra a Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú; Venezuela la abandonó en 2006, mientras que poco después Chile comenzó su proceso de reingreso como miembro asociado desde el 20 de setiembre del 2006.
 
Mientras tanto el Mercosur incluye como socios plenos a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y más recientemente se sumó Venezuela. Los dos bloques están inmersos en diversos problemas. Entre los andinos, hay dos socios que en lugar de fortalecer sus relaciones con sus vecinos están más interesados en concretar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
 
Mientras tanto las crisis recurrentes del Mercosur son mucho mejor conocidas fundamentalmente en Uruguay, y Paraguay, que en general expresan sus quejas entre las asimetrías de sus miembros, y la incapacidad para lograr estrategias comunes apoyadas en normas vinculantes supranacionales. A su vez, los dos bloques están tejiendo una maraña de acuerdos. El Mercosur ha aceptado como miembros asociados a Chile, Bolivia y Perú, y luego firmó un acuerdo de complementación económica con toda la CAN.
 
Las relaciones cada vez más intensas entre las naciones del Atlántico y las andinas explican los intentos en lograr un acuerdo sudamericano. En ese sentido la creación de la UNASUR (Unión de Naciones de Suramérica), obedece a este designo, en realidad el proyecto de integración sudamericano ha sido lanzado y relanzado, con distintos nombres, en varias ocasiones en los últimos siete años, a lo largo de al menos seis cumbres presidenciales.
 
Todas estas imágenes de idas y vueltas de acuerdos y desacuerdos, encierran algunas verdades y varias exageraciones, dejando en claro las contradicciones que enfrentamos. Los efectos inmediatos de esta posición teórica y práctica, de esta praxis sobre el conjunto de la sociedad latinoamericana generan una pérdida de capacidad de enjuiciamiento crítico de la realidad y un mayor grado de acatamiento de los mensajes provenientes del saber
 
institucionalizado. El núcleo central de estos intentos reside en la liberalización del comercio entre las naciones, bajo la forma de acuerdos de libre comercio, permitiendo algunas medidas de protección y amortiguación, y con un fuerte énfasis en emprendimientos comunes en infraestructura (carreteras, transportes, comunicación y energía).
 
En este acertijo de la integración quedan en evidencia varios núcleos centrales. La mayor parte de los países concibe la integración con sus vecinos como un complemento y una preparación para insertarse en la economía global (los casos más evidentes son Chile, Perú y Colombia). Para estos países la integración continental debe basarse en una liberalización amplia del comercio; en otras palabras, algo así como un gran tratado de libre comercio sudamericano, y desde allí saltar al resto del globo.
 
La representación de esta obra se realiza en un escenario múltiple por su decorado pero único en cuanto a su realidad argumental: la economía de mercado. Esta obra se representa en sesión continua, reproduciendo todos los días la misma trama: La explotación y la acumulación del capital, la obra permite establecer un dialogo univoco cuyo texto puede ser aprehendido sin complicaciones por los nuevos personajes, que se unen al reparto. Estos aspectos comerciales necesariamente se deben complementar con el tendido de y energía presentada como la Iniciativa en Infraestructura Regional Suramericana, IIRSA. Ese énfasis aparece una y otra vez en esta conjunción de tratados. Sin lugar a dudas desde la óptica de la integración, las carreteras son necesarias primero para llevar insumos a regiones remotas, y luego para poder extraer minerales, cosechas y otros productos. Justamente en esemomento aparece una particularidad sudamericana: la mayor parte de las exportaciones se dirigen a destinos en otros continentes. Por lo tanto, la llamada “integración física”, antes que una “integración” para articular la producción, promueve “interconexiones” es decir, carreteras para poder alcanzar los puertos desde donde parten los navíos hacia Norteamérica, Europa o Asia. En el caso de la energía también hay interconexiones, tales como gasoductos, oleoductos y tendidos de alta tensión, antes que una estrategia energética común. Muchas de esas conexiones alimentan con energía la extracción y el procesamiento de recursos que son rápidamente exportados.
 
Nos encontramos así con una marcha de la integración que tiene muchas dificultades para fomentar el intercambio mutuo y en cambio avanza a lo largo de corredores de carreteras que alientan todavía más el comercio hacia otras regiones. Los actuales proyectos de interconexión física, antes que coordinar las zonas sudamericanas entre sí, están ordenados como ejes de transporte para llegar a los puertos en el océano Pacífico y en el Atlántico. Brasil en particular los fomenta, en tanto los necesita para poder extraer la producción de las zonas centrales de su territorio y alcanzar los puertos oceánicos peruanos de manera de abaratar los fletes de sus embarques hacia China.
 
Un Proyecto diferente
 
En paralelo, el ya fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez, lanzó la idea de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) (3) como un camino distinto para lograr la integración. Un proyecto de colaboración e integración política, social y económica En el ALBA están participando entre otros Cuba, Venezuela, Bolivia Nicaragua, Ecuador. Su primer paso concreto fueron los Tratados de Comercio entre los Pueblos (TCP) que serían las alternativas a los mal denominados Tratados de Libre Comercio (TLC). Otorgando la prioridad a la relación entre los propios países en pie de igualdad y en el bien común, basándose en el dialogo subregional y concretando alianzas estratégicas fomentadas en el consenso y el acuerdo entre naciones. Por ahora con convenios de comercio privilegiado, asistencias financieras y programas de cooperación.
 
Pero hay que advertir que Venezuela está intentando innovar, con ideas tales como los proyectos mixtos que vinculan empresas estatales entre sí o permiten emprendimientos conjuntos en extracción de hidrocarburos en su propio territorio. En ese camino, Venezuela está utilizando sus reservas petroleras y gasíferas para impulsar cierto tipo de integración.
 
Inmersos en esta telaraña de siglas de acuerdos comerciales, políticos, culturales Es también urgente coordinar las estrategias productivas; ¿tiene algún sentido que las naciones del Cono Sur compitan entre sí para vender soja a China o a Europa, o que el gas argentino se gaste en Chile para extraer el cobre que se va a exportar fuera de la región? Todos invocan la importancia de la integración, pero se repiten los contratiempos y las disputas. Queremos estar unidos pero a la vez nos resistimos a dar los pasos necesarios. En ese camino es indispensable abordar la articulación de procesos productivos entre distintos países. En más de una ocasión estos esfuerzos conjuntos naufragan invocando un concepto convencional de soberanía, que sigue siendo necesario revisar para poder generar estrategias de desarrollo compartidas a nivel regional.
 
Pero la trayectoria ordenada de la sociedad es continua y ascendente sobre las vicisitudes de la Historia. La capacidad de estar en la actualidad de interpretar la vigencia de las ideas los sentimientos y las potencias sociales es una facultad vital para los hombres políticos .El político necesita una capacidad de ser rigurosamente actual muy superior a la del hombre medio ,porque su ciclo de ejercicio es más amplio , pero además nuestro tiempo es una etapa dominada por el imperialismo de la globalización, un instante critico de la Historia ,un destino vital de riesgo y transformaciones profundas para quienes no rehúyan la función de protagonistas.
 
NOTAS:
 
(1) La Comunidad Andina de Naciones (CAN) está constituida por Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, y cuenta como
 
miembro asociado a Chile.
 
(2) Mercado Común del Sur (Mercosur) está compuesto por Argentina , Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela , en
 
términos de mercado este bloque representa el 82,3% del PIB total de la América del Sur y está considerado el cuarto
 
bloque económico del mundo en términos de intercambios comerciales
 
(3) La Alianza bolivariana para América (ALBA) está integrada en otros miembros por Bolivia, Cuba, Dominicana,
 
Ecuador, Granada, Nicaragua, Venezuela. Hoy este acuerdo es más conocido como Alba-TCP) a pedido del presidente
 
Morales para incluir el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP)
 
Por: Eduardo Camín, para NODAL
Imagem: Divulgação